Pasión por el baloncesto
Mi obsesión por el baloncesto, particularmente el femenino, comenzó durante el mundial de 2014. Lo único que yo sabía por aquél entonces era que la gran estrella española, Amaya Valdemoro, se había retirado. Con mi escaso conocimiento de la materia, lo que hicieron en aquél campeonato me pareció extraordinario. Llegaron lejos, muy muy lejos, hasta la final. Subcampeonas mundiales, superadas por la inalcanzable EEUU. Cuatro años después me sigue pareciendo increíble lo que hicieron, pero ya las veo capaces de casi cualquier cosa.
Durante ese mundial me enamoré del baloncesto, de la pasión y la entrega, y del carácter de las jugadoras. Ganaban por ovarios, por muy mal que quede decirlo. Eran buenas sí, pero cuando los partidos se les atascaban, tiraban de garra. Hay pocas cosas que me atraigan de un deporte tanto como el carácter de aquellos que compiten en él. Desde entonces seguí las hazañas de todas esas jugadoras que me habían cautivado.
Sin embargo, este año he descubierto el paraíso. Gracias a la FEB, se pueden seguir todas las jornadas de la Liga Dia (Twitter, Canalfeb o Teledeporte). En un par de jornadas me había convertido en una acérrima seguidora de la liga. Pero no termina ahí la cosa, gracias a twitter, bendito sea, me enteré de que la Euroliga y la Eurocup se podían seguir en el canal FIBA de YouTube. La liga francesa (donde juegan Queralt Casas y Cristina Ouviña) también la podía seguir por la LFB TV. Supongo que si consiguiera que Google me tradujese bien, podría averiguar cómo ver los partidos de la liga turca y de la rusa. Cuando lo logre mis estudios se resentirán seguro.
Ante todo quiero dejar claro que esto no es un periódico, sino yo poniendo gifs y comentando los partidos con el ordenador. No hablaré de forma profesional, porque no lo soy. No seré seria, porque no lo soy. Y sobre todo, no seré melodramática, porque sólo es deporte. Pero es un deporte que me apasiona, así que te hablaré de él.



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